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Principios de Actuación |
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MEMORIA Mi deseo al fundar el despacho era y es el desarrollo de la vocación de abogado. Pienso y creo que es una actividad que necesiariamente ha de ser vocacional, por cuanto supone el ejercicio por y para la sociedad La idea de conseguir una Sociedad, como conjunto de personas que interactúan , más justa, libre y solidaria, pasa necesariamente por la reconducción de la relaciones, siempre en un estado de igualdad de partes, de semejanza de posiciones. El diálogo, como medio para eliminar controversias, debe y puede ser la opción que los miembros de una sociedad deben emplear siempre y en primer término. Los desajustes producidos por la posición dominante, la desproporción de las partes, la imposición de conductas y la ausencia de exposición de motivos, ocasionan las desigualdades, la perturbación de derechos, como esfera y patrimonio intrínseco de la persona. Ello comporta obligatoriamente la contienda entre las partes y la necesidad de encontrar personas que incidan en la solución de los problemas generados, como medio y remedio de corregir las distorsiones y retornar al cauce normal de interdependencia que nuestra comunidad nos dota y demanda. La sociedad
actual precisa, para su justo desarrollo, que su globalidad no elimine
el patrimonio de la persona, como sujeto individual de derechos y obligaciones.
Por ello Ese es el motivo por el que entiendo que la vocación debe presidir al profesional en su ejercicio, tanto en la encomienda más sencilla como en la compleja , porque en todas se representan los deseos y anhelos de las personas, miembros de la sociedad que reclaman y exigen que la sociedad repare y cuide su personalidad. El Despacho que dirijo, no solamente tiene muy en cuenta todo lo anterior, sino que supone su ideario, por ello se nutre exclusivamente de profesionales para lograr su objetivo, que es el nuestro. Manuel
Guerrero
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